ASOCIACIÓN de AMIGOS DEL ÓRGANO ANTONIO DE CABEZÓN de BURGOS

Recital de Esteban Elizondo en la iglesia de La Merced de Burgos (11-3-2009).

 

ÍNDICE DE CONTENIDOS.-

PRESENTACIÓN

CONCIERTOS     

ÓRGANOS DE BURGOS

RESTAURACIONES

ANTONIO DE CABEZÓN: VIDA Y OBRA

V CENTENARIO DE ANTONIO DE CABEZÓN

SU OPINIÓN IMPORTA

ESTUDIOS

EDICIONES

ORGANERÍA DOMÉSTICA

SOFTWARE

CURSOS Y JORNADAS

NOTICIAS

VÍDEOS

ENLACES

 

(página en construcción; ya pueden escucharse algunas piezas)

Como en el caso del "monográfico Guridi", tenemos que agradecer la generosa colaboración del maestro Esteban Elizondo Iriarte, quien nos ha permitido grabar este recital para ofrecerlo al público en la web de la asociación. Los comentarios al programa han sido redactados por el maestro Elizondo.

Audición completa del recital (lista de reproducción):

Audición independiente de las distintas piezas:

1) Marcha fúnebre en do menor........... Felipe Gorriti (Huarte-Araquil, en Navarra, 1839- Tolosa, en Guipúzcoa, 1896)

 

               Felipe Gorriti, discípulo de Eslava, representa en España la evolución del órgano barroco al órgano romántico. En su etapa como organista de Tafalla escribe obras de carácter barroco adecuadas al órgano que tenía en su parroquia. Posteriormente, al conquistar la plaza de maestro de capilla de la iglesia Santa María de Tolosa, comienza a evolucionar hacia el romanticismo, especialmente al poder disponer de un órgano romántico de tres teclados Stoltz-frères de Paris. A partir de 1881 decide presentarse a varios concursos de composición convocados por la Sociedad de Organistas y Maestros de Capilla de París, conquistando diversos premios.

Marcha Fúnebre en do menor. Con esta obra, el 26 de junio de 1882, Felipe Gorriti obtiene el Premio por unanimidad del jurado en los citados concursos de París. Esta composición está considerada como la primera obra escrita en España para órgano romántico, con pentagrama separado para el pedal.   

2) Adagio ......... Nemesio Otaño S.J. (Azkoitia 1880- San Sebastián 1956)

 

El Padre Otaño es probablemente la persona que más influyó en la música religiosa española durante todo el siglo XX. Asombra su capacidad de trabajo como organista y director de coro, además de ser un activo compositor de música religiosa y profana. Destacó por sus investigaciones en torno al folklore y a otros géneros musicales, así como en su labor de crítico musical, comentarista,  conferenciante  e impulsor de diversas revistas y antologías de música religiosa y órgano. Fue el principal organizador del famoso Congreso de Música Religiosa de Valladolid de 1907 y participó en los posteriores de Sevilla, Barcelona y Madrid. La relevancia musical que alcanzó la Universidad de Comillas no se entendería sin su participación. Por otro lado, llegó a ocupar importantes responsabilidades institucionales como director del Conservatorio de Madrid, Comisario de la Música, Presidente de la Orquesta Filarmónica, Académico de Bellas Artes, etc. Todo ello sin olvidar su condición sacerdotal que  mantuvo siempre muy presente.

El P. Otaño tuvo una vinculación importante con Burgos en diversos momentos de su vida:

Durante 1900/1901 dirige el coro de la iglesia de la Merced en Burgos, ofreciendo misas de Haydn, Mozart, Querubini y Gounod. En este tiempo recibe diversas orientaciones musicales de Federico Olmeda.  De 1901 a 1903 realiza estudios de Filosofía y Ciencias en el Colegio Máximo de Oña (Burgos). Después de su estancia en Valladolid, en 1907 vuelve a Oña al Colegio San Francisco Javier, donde estudia Teología. En 1908 compone su célebre Adagio para órgano. En 1909 presenta también en Oña la Antología Moderna Orgánica Española. Con esta publicación se da a conocer internacionalmente la música española para órgano. A partir de entonces, en diversas antologías y publicaciones musicales de Estados Unidos, Alemania, Francia, Bélgica y otros países, comienzan a aparecer obras para órgano de compositores españoles como el mismo Otaño, Luis Urteaga, Eduardo Torres, José Mª Usandizaga, Mas y Serracant, Jesús Guridi, Felipe Gorriti y otros. El P. Otaño se ordena sacerdote en Oña el 30 de julio de 1911. En 1919 vuelve una vez más a Burgos al Colegio-Residencia de jesuitas, allí escribe su Elegía dedicada a la memoria de su querido profesor Vicente Goicoechea, maestro de capilla de la catedral de Valladolid.  En 1938-39 reside de nuevo en Burgos, esta época es muy prolífica ya que escribe las siguientes composiciones para órgano: Coral-Antifónico (1935-1939), Cántico Espiritual (1938), Elevación (1938), Preludio (1938), Canción en estilo gregoriano (1938), Preludio Sinfónico (1938), Entrada Pontifical (1939), Toccata Final (1939), Nueve Versillos (1939) y su gran Suite Gregoriana (1937-1940).

Adagio (Oña, 1908). Enrique Massó catedrático del Conservatorio de Madrid, dice lo siguiente sobre esta composición: Obra de juventud, digna de un gran maestro. Música del mejor estilo orgánico virtuosista, de juvenil aliento, jugosa, brillante y de visible influencia wagneriana, por el ambiente cromático, y el carácter de la línea melódica... Esta  obra representa un hito fundamental en la historia moderna del Órgano español y revela la asombrosa capacidad de asimilación autodidáctica de su genial autor.

(continuará)

Puede minimizarse esta ventana sin que se interrumpa la reproducción del recital.

 

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Última modificación: 08 de septiembre de 2009
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