ASOCIACIÓN de AMIGOS DEL ÓRGANO ANTONIO DE CABEZÓN de BURGOS

 

Recital de Thomas Ospital.

 

ÍNDICE DE CONTENIDOS.-

PRESENTACIÓN

CONCIERTOS     

ÓRGANOS DE BURGOS

RESTAURACIONES

ANTONIO DE CABEZÓN: VIDA Y OBRA

V CENTENARIO DE ANTONIO DE CABEZÓN

SU OPINIÓN IMPORTA

ESTUDIOS

EDICIONES

ORGANERÍA DOMÉSTICA

SOFTWARE

CURSOS Y JORNADAS

NOTICIAS

VÍDEOS

ENLACES


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 CONCIERTO EN LA CAPILLA DE STA. TECLA DE LA CATEDRAL DE BURGOS

                 Miércoles, 4 de marzo de 2009, 20:00 horas

                                       .........................

  PROGRAMA.-

 

 -Dietrich BUXTEHUDE (1637-1707)                   Praeludium in d (BuxWV 140)

 

 -Girolamo FRESCOBALDI (1583-1643)             Bergamasca (de “Fiori musicali”)

                                                                                  Toccata prima (de “Il Secondo Libro di Toccate”)

 

 -Johann Kaspar KERLL (1627-1693)                  Capriccio sopra il Cucu

 

 -Georg MUFFAT (1653-1704)                              Toccata 11 (de “Apparatus musico-organisticus”)

 

-Johann PACHELBEL (1653-1706)                       Choral “Ach Herr, mich armen Sünder”

(Choralis in Cantu)

 

 -Georg BÖHM (1661-1733)                                   Choral-Partita sopra “Freu’ dich sehr o meine Seele”

 

 -Johann Sebastian BACH (1685-1750)                 Toccata und fuge in d (“dórica”, BWV 538)

 

NOTAS BIOGRÁFICAS SOBRE THOMAS OSPITAL.-

Thomas Ospital se inició en el aprendizaje de la música a los 11 años. Apasionado por el órgano, comenzó sus estudios de este instrumento siguiendo los consejos de Bernadette Carrau. Al año siguiente ingresó en el conservatorio Maurice Ravel de Bayona, primeramente en la clase de piano de Françoise Dechico y luego en la clase de órgano de Esteban Landart, en la que obtuvo un primer premio en junio de 2008 con mención de sobresaliente por unanimidad. Paralelamente se introdujo en la música antigua de la mano de Sebastien Wonner, con quien practicó el clave, el bajo continuo y la música de cámara. Desde septiembre de 2008 es alumno del Conservatorio Nacional Superior de Música de París en la clase de Olivier Latry y Michel Bouvard. En este mismo establecimiento cursa improvisación, armonía, bajo continuo, composición y análisis. Al mismo tiempo que completa su formación, es organista titular del órgano de la iglesia de Saint Vincent de Ciboure y cotitular del órgano de la iglesia Notre dame des Vertus d´Aubervilliers.

NOTAS AL PROGRAMA:

 Hemos denominado este recital como músicas del Sacro Imperio Romano Germánico para simbolizar los vínculos e influencias que desde la antigüedad han existido entre Germania y la península itálica. Los emperadores del Sacro Imperio, hasta 1508,  debían ser previamente coronados por el Papa para poder hacer uso del título imperial, y el sucesor electo asumía el título preliminar de Rex Romanorum, aunque para la Cancillería papal solo fuera Rex Teutonicorum. Ejemplos, en lo musical, de esta estrecha relación cultural son Johann Kaspar Kerll y el mismo Händel, que, aunque sajones de nacimiento, bebieron ambos en las fuentes de la música italiana.

 Dietrich Buxtehude (1637-1707) nace en Bad Oldesloe (Holstein). En 1668, cuando cuenta treinta y un años, consigue el puesto de la Marienkirche de Lübeck, sucediendo a Franz Tunder, y, como entonces se acostumbraba, se une en matrimonio con una de las hijas de su predecesor. Los preludios estaban destinados, según los usos de la época, a solemnizar la entrada de la feligresía en el templo o la salida del mismo, pero también podían servir de introducción a una “Abendmusik”, especie de concierto de tarde en el que se interpretaban composiciones instrumentales y vocales. Su Preludio en re menor (Bux WV 140) es un arquetipo del género, a la vez majestuoso y sombrío. Cinco  episodios componen el conjunto: 1) una introducción brillante que ilustra el “Stylus Fantasticus”, en la que las semicorcheas fluyen sobre un pedal de tónica, en forma parecida a como sucede al término de la Tocata dórica de Bach, que se ofrece al final de este concierto, también en re; 2) sigue una fuga con un sujeto o tema en saltos de octava y notas repetidas, al que se oponen un contrasujeto descendente y un segundo contrasujeto que añade motivos de semicorcheas ascendentes; 3) la fuga da paso a un  intermedio, en el que se escucha un recitativo modulante, una sección en imitación y una breve coda; 4) aparece luego una segunda fuga que reutiliza el sujeto y el contrasujeto de la primera, pero tratados ahora en ritmo ternario de ¾; 5) finaliza la obra con una conclusión en forma de tocata que hace recodar la introducción, reforzando así la unidad del conjunto.

 En 1635, esto es, dos años antes del nacimiento de Buxtehude, Girolamo Frescobaldi, natural de Ferrara, publica sus “Fiori Musicali” en Venecia. A la sazón ejercía como organista de la basílica de San Pedro de Roma,  después de haber permanecido seis años en Florencia al servicio de los Médicis. Se trata de una colección que comprende tres misas para órgano y dos piezas de carácter profano: el Capriccio sopra la Girolmeta y la Bergamasca. Esta segunda composición utiliza, como su nombre indica, el popular tema de la bergamasca, que es tratado en forma de variaciones o diferencias, ordenadas en siete secciones con una figuración contrastada  (“Chi questa Bergamasca sonarà, non pocho imparerà”, advierte el autor). En 1627, Frescobaldi había publicado su “secondo libro di toccate”. A diferencia de las “Fiori”, que fueron publicadas en “partitura a quattro”  (cada voz por separado), las tocatas se imprimen en la más práctica  “intavolatura di cembalo et organo”, esto es, a dos sistemas –que no pentagramas-, uno de seis líneas para la mano derecha y otro de ocho para la mano izquierda. Estas obras, que no tienen una función litúrgica concreta, se caracterizan por la abundancia de cromatismos y de notas pedal.  La primera de las once tocatas del segundo libro intercala un pasaje ternario entre otros de compás binario. La fragmentación característica de estas tocatas, con yuxtaposición de  secciones cortas y diversas, responde al propósito de facilitar la interrupción de su ejecución durante el culto divino, obedeciendo a cualquier requerimiento del celebrante.

 El mismo año en que Frescobaldi publica sus tocatas (1627), nace en Adorf (Sajonia) Johann Kaspar Kerll. Después de comenzar sus estudios musicales con su padre, los continúa en Viena con Giovanni Valentini. Su carrera profesional tiene un inicio español, cuando el archiduque Leopoldo de Austria, que por entonces era gobernador de los Países Bajos españoles, le emplea como organista de cámara en su palacio de Bruselas (1647/48), becándole para que pudiera perfeccionar su formación en Roma con Giacomo Carissimi. No es, pues, de extrañar que la influencia italiana, en especial la de Frescobaldi, se perciba claramente en las obras para órgano de Kerll, y concretamente en las tocatas. Las dos piezas más interpretadas de su catálogo son de tipo descriptivo o programático: su  Battaglia  in C, de inspiración marcial, y el Capriccio sopra il Cucu, que imita la llamada de esta ave, reiterada más de 200 veces en el curso de la composición. Su modelo es indudablemente otra obra similar de Frescobaldi, Capriccio sopra il cucho, pero está más estructurada y el desarrollo armónico es más complejo. Kerll falleció en Munich, de cuya corte fue maestro de capilla. Tanto Bach como Händel estudiaron sus obras e hicieron arreglos de las mismas.

Otro gran compositor de tocatas fue Georg Muffat, nacido en 1653 en Megève (Alta Saboya) y fallecido en 1704 en Passau (Baviera), donde ejerció como maestro de capilla de la corte arzobispal.  Como compositor jugó un papel importante en la recepción de los estilos musicales francés e italiano en Alemania, destacando sus cinco sonatas para varios instrumentos, publicada con el título de “Armonico Tributo” (1682). Fue alumno de Lully en París y más tarde de Pasquini en Roma, donde escuchó los “Concerti Grossi” de Arcangelo Corelli, por el que mostró gran admiración. En 1690 editó una colección de piezas para órgano bajo el título de “Apparatus musico-organisticus”, dedicada al emperador Leopoldo, que se compone de doce grandes tocatas, una chacona y un pasacalle. La tocata undécima se inicia con 14 compases de aire grave y solemne a los que sucede un allegro fugado que da entrada sucesiva a las cuatro voces, desde el bajo a la voz soprano, para extenderse en pasajes imitativos. Sigue un prolongado adagio, con más desarrollo que el grave inicial. Viene luego un segundo allegro que introduce simultáneamente dos temas, uno de carácter armónico y otro más rítmico, para desembocar en un breve adagio de tres compases. Finaliza con un allegro en 6/8, a manera de giga conclusiva.

En el mismo año que Muffat, Johann Pachelbel vio la luz en Nüremberg, en 1653. Fue discípulo de Heinrich Schwemmer  y de Georg Caspar Wecker, dos excelentes músicos establecidos en la villa en la que otrora viviera el celebrado Hans Sachs. El estilo compositivo de Pachelbel, quien pudo haber conocido a Kerll en Viena, se muestra poco inclinado a las audacias armónicas, al tiempo que se aproxima en su espíritu al arte de Frescobaldi. Su obra, principalmente dedicada al órgano, se divide en dos categorías. La primera comprende las tocatas, fantasías, fugas, chaconas y partitas,  como repertorio destinado a las audiciones extraordinarias o festivas. La segunda categoría incluye las fugas sobre el Magnificat y los preludios de coral, como piezas compuestas para el culto divino ordinario. La obra programada, el coral “Ach Herr, mich armen Sünder”, que corresponde a este segundo género,  se inicia con una fuga introductoria que prepara la aparición posterior, en valores largos, del tema del coral, confiado a la voz soprano.

Cuando, a los quince años, Johann Sebastian se traslada a Lüneburg para continuar sus estudios en la escuela de San Miguel, nuevos horizontes se abren ante él. En esta ciudad, en la iglesia de San Juan, ejerce su magisterio Georg Böhm. Entre la escuela de San Miguel y la iglesia de San Juan no existe una conexión particular, pero resulta razonable suponer que Bach se haya relacionado con Böhm, también oriundo de la misma región, Turingia, de la ciudad de Hohenkirchen. Georg Böhm (1661-1733) inició los estudios de música con su padre y los prosiguió con Hildebrand. Tras haber vivido en Goldbach, Gotha  y Jena, en 1693 le encontramos en Hamburgo. En este paraíso musical coinciden Johann-Adam Reincken, organista de Santa Catalina, y Kusser, alumno de Lully, que dirige en la Opera obras italianas y francesas. En la cercana ciudad de Lübeck brilla con luz propia Dietrich Buxtehude. En Stade, Vincent Lübeck hace sonar el prestigioso órgano de Arp Schnitger en la iglesia de San Cosme y San Damián. No hay duda de que Böhm asimiló el conjunto de corrientes existentes en la ciudad de Hamburgo. Su partita sobre el coral “Freu’ dich sehr o meine Seele” es un coral variado, en el que el pedal del órgano solo se emplea en la última de las doce variaciones de que se compone.

 Finaliza este recital con la monumental Tocata y Fuga en re menor, BWV 538, más conocida como « dórica ». Como ya hemos indicado, esta obra presenta ciertas similitudes con el preludio de Buxtehude escuchado al comienzo. Se sabe que Johann Sebastian Bach la interpretó con ocasión de la inauguración del órgano de la iglesia de San Martín de Cassel, a cuya aprobación fue convocado como experto. La tocata participa del estilo concertante, recordando un « Concerto Grosso », en el que el teclado del « Oberwerk »  corresponde al «ripieno », mientras que el teclado del « Rückpositiv » hace las veces de concertino. Corrobora esta caracterización el hecho de que sea éste uno de los pocos casos en que la partitura indica expresamente los cambios de teclado. La fuga es una obra maestra, que da testimonio del genio inimitable del cantor de Santo Tomás. El sujeto o tema principal se eleva majestuoso hasta cubrir una octava ascendente, de re a re, para después descender otro tanto.  Después de una exposición y contraexposición, el desarrollo comprende numerosos episodios modulantes y cuatro « stretti » (solapamiento del tema de la fuga en varias voces) en forma de doble, triple e incluso cuádruple canon en la coda. Otra singularidad es un temible trino de pedal sobre la nota mi, que se prolonga durante seis compases. Albert Schweitzer, organista, médico y Premio Nobel de la Paz, describía esta pieza como un « milagro de bóvedas yuxtapuestas y superpuestas ».

 

 

 

 

           

 

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Última modificación: 24 de enero de 2009
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